Amiga borracha se comienza a desnudar y que tremenco culote tiene

La noche había hecho su magia y la amiga ya no tenía control. Con una risa tonta y los ojos vidriosos, se puso de pie en medio de todos y empezó a bailar sola. La música era solo una excusa para el espectáculo que estaba a punto de comenzar. Con torpeza, se quitó la blusa, dejando a la vista su sujetador negro, y luego, con un movimiento más decidido, se bajó los jeans. La habitación se quedó en silencio. Allí, bajo la luz del salón, se reveló ese tremendo culote. Dos nalgas enormes, blancas y firmes que parecían a punto de reventar el pequeño tanga que las cubría. Cada movimiento que hacía, por torpe que fuera, hacía que esa montaña de carne se moviera de una forma hipnótica, dejando a todos boquiabiertos ante el descubrimiento.

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