la morrita colegiala se pone una tanga solo para complacer al novio

La morrita llega de la escuela y se quita el uniforme aburrido. En el espejo, se pone una tanga negra, tan pequeña que apenas le cubre el ojito y se le hunde en el culo. Se siente rara, pero sabe que a su novio le vuelve loco verla así. Le manda una foto y al rato ya está llamando a la puerta. Cuando entra, sus ojos se le salen de las órbitas. Se acerca y le da una nalgada, diciéndole «qué perrita más rica». La tira en la cama, le quita ese pedazo de tela con los dientes y se la come toda, complacido de que su colegiala se vista solo para él.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *